Quiénes somos

Una historia que comienza en el barrio que está “cruzando el río”….

Antonio López, Jefe de Cocina.

Mi vida siempre ha estado ligada al Campo de la Verdad de Córdoba, el barrio que está cruzando el río… allí viví y crecí, y no se muy bien por qué empecé a enamorarme de mi pasión.

Hay amores que no se pueden explicar, y el mío es la gastronomía y todo lo que la rodea.

En el molino de San Antonio junto al Guadalquivir, compartí juegos y “travesuras” de niños con mi amigo y compañero de camino, David García.

En el “noventa y dos”, un año emblemático para España, comencé a formarme en la Escuela de Hostelería Gran Capitán de Córdoba , fueron años de descubrimiento y de ayuda a la economía familiar con los trabajos de “BBC” (bodas, bautizos y comuniones) que me salían.

Después de mi etapa en la escuela cordobesa comencé un “stage” que me llevó al País Vasco.

De la mano de Andoni Luis Aduriz, Martín Berasategui, Vicente Arrieta, Fernando Canales, Josean Martínez Alija…viví momentos para aprender, aprender y aprender… La pasión y excelencia eran una sóla cosa, descubrí como un restaurante es mucho, mucho más que sólo cocinar.

Después cogí “mi petate” y marché a Cataluña, la otra meca gastronómica española: Space Sucré, el Laboratorio del Bulli y el restaurante Sant Paul de Carme Ruscalleda fueron mis destinos.Técnica , creatividad, producto y excelencia se dieron la mano en mi cabeza y en mi “hacer” diario.

Al volver a mi tierra comencé a poner en valor con mi cocina al Valle del Guadalquivir , el segundo más fecundo del Mundo, después del Nilo.

 Con el tiempo he descubierto como nuestros productos merecen ser tratados con mimo, pasión y técnica, el paso siguiente es la emoción en quien saborea estos productos.

Así el restaurante “Tempura” abrió sus puertas en el año 2005, hasta el 2010 fueron años de trabajo, esfuerzo, e ilusión, mucha ilusión… que dieron sus frutos con distintos reconocimientos y menciones en las guías Repsol (1 Sol) , Michelín (Recomendación), Guía Gourmet (7,5 puntos) y la crítica: 7,5 puntos de José Carlos Capel en El País.

En febrero, en un barrio al otro lado del río, lejos del Campo de la Verdad, cruzo el puente  para abrir Tellus. Aunque como me dijo un día mi amigo y colega, Kisko García (El Choco) sigo siendo “el cocinero de la otra orilla del río”.

David García, Responsable de Sala.

Mi infancia y adolescencia la viví con muchas ganas y alguna locura en un barrio de Córdoba que está “más allá del río”,el Campo de la Verdad, allí ya me encontraba con Antonio López para ir al río y alguna “trastada” que otra.

Fueron años para empezar a conocer la vida, los estudios... “iban tirando”… Mi madre trabajaba de cocinera en un local a “la vera” de la Mezquita-Catedral, “La Bacalá”, y un buen día con catorce años me ofrecí para suplir la baja de un camarero… y ya fue un “no parar”, a los dos años tuve la suerte (de la buena), de formar parte en uno de los locales con más prestigio y sabor de Córdoba, “Casa Pepe de la Judería”, fue mi escuela profesional y personal.

Me acogieron unos grandes profesionales de “la vieja escuela” de la hostelería cordobesa, para mí, cuatro maestros; Paco Afán, Luis Pizarro, Miguel Vioque y Miguel Cabezas, gerente, éste último del negocio. Tenían toda la “experiencia del mundo” y sabían cómo transmitirla, recuerdo las palabras de Paco: “La experiencia es un farol colgado a la espalda que alumbra el camino recorrido y no el que queda por recorrer”.

Las palabras de Miguel siguen siendo mi guía: “pon todo lo que puedas en lo mínimo que hagas”. Valoro cómo cuidaron de mi formación , en una época en la que no “se estilaba” yo me recorrí , por indicación suya, todas las bodegas posibles para adquirir conocimientos… siempre les estaré agradecido.

Y once años después me uní profesionalmente a Antonio López, no habíamos dejado el contacto, de hecho su restaurante “Témpura” era como mi segunda casa, me gustaba su forma de entender y desarrollar la gastronomía… y aquí sigo. Aprendiendo … Una historia que sigue y que comenzó en el barrio que está cruzando el río.

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